ACUERDO REGIONAL DE COOPERACIÓN PARA LA PROMOCIÓN DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA NUCLEARES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

El Observatorio Mundial del Cáncer (GCO, por sus siglas en inglés) señala en su informe 2020, que la incidencia y mortalidad por cáncer avanza rápidamente en todo el mundo, debido al crecimiento y envejecimiento de la población, y también producto de los cambios en la prevalencia y distribución de los principales factores de riesgo, varios asociados con el desarrollo socioeconómico. Bajo ese escenario, el cáncer, en América Latina y el Caribe, es la segunda causa de muerte, después de las enfermedades cardiovasculares.

Dentro de los tipos de cáncer, el de cuello uterino es la cuarta forma más común entre mujeres de todo el mundo, y una de las principales causas de muerte entre las mujeres de la región. Hablamos de más de 35.000 mujeres que mueren cada año en América, y de esa cifra, el 80% se concentra en América Latina y el Caribe.

Es más, si continúan las tendencias actuales, se prevé que las muertes por cáncer cervicouterino en América aumenten a más de 51.000 en 2030, y que el 89% de esas muertes ocurran en LAC, constituyendo una amenaza para la vida de las mujeres, sobre todo de quienes no tengan la posibilidad de acceder a un diagnóstico temprano y menos a un tratamiento adecuado.

Estrategia global

En 2020, durante la 73ª Asamblea Mundial de la Salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la “Estrategia mundial para acelerar la eliminación del cáncer de cuello uterino como problema de salud pública y sus metas y objetivos asociados para 2020-2030”, que postula como enfoque integral la prevención, la detección efectiva y el tratamiento de las lesiones precancerosas, junto con el diagnóstico temprano del cáncer y los programas para el manejo del cáncer invasivo.

La salud humana es un área prioritaria para el Programa de Cooperación Técnica del Organismo Internacional de Energía Atómica, y también para el trabajo que desarrolla el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL). Sin ir más lejos, gracias a la nueva Agenda ARCAL 2030, se están implementando y desarrollando proyectos regionales con un enfoque especifico en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades no transmisibles, a partir del uso de las técnicas nucleares, en beneficio de las personas de la región”, señaló Scarlett Ihlau, Oficial Gerente de Programas (PMO) del OIEA.

Con ese contexto a la vista, 18 países de la región se unieron para contribuir a mejorar la calidad y seguridad de los procedimientos de radioterapia en la terapia del cáncer cervicouterino, a través del análisis crítico de las prácticas y procesos involucrados en la región. Este propósito se enmarca en el proyecto RLA6090 “Fortalecimiento de la gestión de radioterapia para el tratamiento del cáncer de cuello uterino en América Latina y el Caribe”, apoyado por el OIEA, a través del Acuerdo Regional ARCAL.

Así, entre el 21 y 23 de febrero de 2022, se realizó la primera reunión de coordinación, que reunió a representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, quienes durante cuatro años, trabajarán en el desarrollo y difusión de un sistema de información relacionado con la terapia del cáncer de cuello uterino, en el que sea posible estimar las tendencias futuras y orientar las políticas públicas.

Este sistema incluirá información sobre terapias y técnicas disponibles; parques tecnológicos establecidos; dosis y fracciones involucradas; calidad y seguridad de los procedimientos, además del seguimiento del paciente después de la terapia. El objetivo es poner a disposición un sistema que contribuya a los programas nacionales de control del cáncer, promoviendo el acceso de la población a servicios de radioterapia seguros y de calidad.

Asimismo, a través de este proyecto se busca contribuir a la formación profesional y adecuación tecnológica, junto con promover la incorporación de unidades de braquiterapia de alta tasa de dosis para el adecuado tratamiento del cáncer de cuello uterino y otros tumores.

También permitirá compartir información, intercambiar conocimientos y experiencias, y prestar asistencia entre países con diferentes tecnologías y niveles de gestión de calidad. Por otra parte, se promoverá el desarrollo continuo de herramientas de control y auditorías, además de capacitación y actualización de métodos y protocolos.

Buscamos conocer la situación actual de cada país en el manejo del cáncer cervicouterino y evaluar las técnicas en uso en la región y su adecuación a los protocolos y recomendaciones utilizados a nivel internacional. Se pretende desarrollar y poner a disposición mecanismos formales para el registro de datos epidemiológicos actualizados sobre el tema, buscando orientar las políticas públicas para el manejo del cáncer en cada país y región”, comentó Lidia Vasconcellos de Sa, jefa de la División de Física Médica del Instituto de Radioprotección y Dosimetría (IRD) de Brasil, quien actúa como Coordinadora Líder de este Proyecto.

Lidia Vasconcellos agregó que “a partir de las evaluaciones realizadas y los datos obtenidos, se pretende contribuir con acciones para descentralizar el acceso al tratamiento específico del cáncer, también fuera de las grandes capitales, para cubrir un mayor número de pacientes. Sobre la calidad de los servicios prestados, también se busca obtener una red de cooperación y apoyo en sistemas de auditoría y formación de profesionales médicos, físicos médicos y técnicos en técnicas terapéuticas modernas. Así, al final del proyecto se busca al menos un 50% de países miembros participantes involucrados en imPACT Review y un 100% de los equipos actualizados en el directorio de Centros de Radioterapia – DIRAC del OIEA”.

Radioterapia

Un diagnóstico tardío de cáncer de cuello uterino aumenta la posibilidad de necesitar radioterapia y, en consecuencia, crece su demanda. La radioterapia es un tratamiento de cáncer que usa altas dosis de radiación para destruir las células cancerosas o hacer más lento su crecimiento. Las técnicas de radioterapia han evolucionado mucho en los últimos años en la región, gracias a nuevas tecnologías y nuevas herramientas de planificación, mucho más precisas, en control tumoral, con menor impacto sobre los tejidos sanos.

Según datos del Directorio de Centros de Radioterapia (DIRAC) del OIEA (2021), los países de América Latina y el Caribe cuentan con 676 centros de radioterapia, trabajando con aproximadamente 1078 aceleradores lineales (LINAC) y radioterapias con radionúclidos, y 391 equipos de braquiterapia.